Las severas inundaciones y el alud de lodo provocados por el colapso de un glaciar en el Himalaya dejaron más de mil muertos y 4,400 desaparecidos entre Nepal y el Tíbet. En suelo nepalí se contabilizan 1,050 decesos y 3,916 personas sin localizar, mientras que en la zona tibetana las autoridades chinas informaron de 16 decesos y 546 desaparecidos. Ante la descomposición de las víctimas, rescatistas e inspectores en Chitwan realizan inhumaciones masivas en fosas comunes tras recolectar muestras de ADN para futuras identificaciones.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.