La Organización Mundial de la Salud (OMS) ratificó que el brote detectado en el crucero MV Hondius corresponde a la variante Andes del hantavirus, una cepa con la capacidad biológica de adaptarse a las células humanas y transmitirse entre personas. Esta particularidad distingue al virus de otras variantes que circulan en Sudamérica, las cuales suelen propagarse únicamente a través de aerosoles derivados de desechos de roedores. Los especialistas de la Sociedad Latinoamericana de Vacunología advirtieron que, aunque la evidencia de contagio interhumano está documentada en Argentina desde hace décadas, la agresividad de este patógeno eleva los niveles de alerta sanitaria en la región. Por su parte, Ricardo Teijeiro, integrante de la Sociedad Argentina de Infectología, precisó que esta cepa es sumamente agresiva y alcanza un 30 por ciento de mortalidad. La ausencia de vacunas o medicamentos específicos obliga a que la atención médica se realice de manera inmediata ante la sospecha de Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.