La actualización más reciente de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) colocó al pingüino emperador y a la foca peletera antártica en la categoría de especies en peligro de extinción, en un contexto marcado por el deterioro de los ecosistemas en la Antártida. La organización, considerada la mayor red ambiental del mundo, atribuyó este cambio al impacto del cambio climático sobre el hielo marino y la disponibilidad de alimento. En el caso del pingüino emperador, su estatus pasó de “casi amenazado” a “en peligro”, luego de que registros satelitales desde 2009 evidenciaran una tendencia sostenida a la baja en su población. Investigadores vinculados a la UICN advirtieron que la disminución del hielo desde 2016 ha alterado procesos clave para estas especies, como la reproducción y la alimentación. El pingüino emperador depende del hielo para su ciclo de vida, mientras que su dieta, basada en peces y crustáceos, también se ve afectada por los cambios en el ecosistema.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.