Corea del Norte es considerado uno de los países más herméticos del mundo debido a su sistema político, el control estatal sobre la información y las estrictas restricciones impuestas tanto a sus ciudadanos como a visitantes extranjeros. Este aislamiento ha marcado la vida del país durante décadas y lo ha diferenciado del resto de la comunidad internacional. Uno de los principales factores es su modelo de gobierno, encabezado por el líder Kim Jong-un, bajo un sistema de partido único dominado por el Partido del Trabajo de Corea. El Estado ejerce un control total sobre las instituciones, los medios de comunicación y la vida pública, lo que limita la difusión de información independiente. Además, el acceso a internet y a medios extranjeros está severamente restringido. La población solo puede utilizar una red nacional controlada por el gobierno, mientras que el acceso a contenido internacional está prohibido para la mayoría de los ciudadanos. Esto permite al Estado controlar la narrativa oficial y evitar la influencia externa. El país también mantiene estrictos controles fronterizos. La entrada de extranjeros está regulada y supervisada, y los visitantes solo pueden desplazarse bajo autorización y acompañamiento de guías oficiales. Asimismo, los ciudadanos norcoreanos tienen limitaciones para salir del país, lo que contribuye a su aislamiento. Otro elemento clave es su política militar y de seguridad. Corea del Norte ha desarrollado un programa nuclear y mantiene una postura defensiva frente a potencias como Estados Unidos y Corea del Sur, lo que ha derivado en sanciones económicas internacionales y un mayor aislamiento diplomático. Este hermetismo también responde a razones políticas e ideológicas. El gobierno promueve una doctrina de autosuficiencia conocida como “Juche”, que busca mantener la independencia económica, política y militar del país frente a influencias extranjeras. Como resultado, Corea del Norte mantiene uno de los niveles más bajos de transparencia a nivel global, lo que dificulta conocer con precisión la situación económica, social y política interna. Este modelo ha consolidado su reputación como uno de los Estados más cerrados y controlados del mundo.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.