El Departamento de Justicia de Estados Unidos está pidiendo una sentencia de 15 años de prisión para Jeremy Pauley, de Pensilvania, quien está acusado de comprar y vender restos humanos. A su vez, están pidiendo una multa de 20 mil dólares por su papel en una red masiva en varios estados del país de compra y venta de corazones, manos, cerebros, caras y otras partes del cuerpo. El hombre, nativo del condado de Cumberland, se declaró culpable de transporte interestatal de propiedad robada, así como de conspiración de transporte interestatal de propiedad privada. En una recomendación de sentencia de 41 páginas, los fiscales federales describieron por qué creían que Pauley debería recibir esa pena y manifestaron que “disfruta de su posición como un conocido y exitoso traficante de restos humanos”. “Pauley fue y sigue siendo una figura central en este inquietante mercado y es figura central en los nueve procesos federales que surgieron de esta investigación. Causó un profundo daño emocional a un número incalculable de familiares, quienes se preguntan sobre el maltrato a los cuerpos de sus seres queridos”, dice parte de la recomendación.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.