Querétaro cuenta actualmente con 18 áreas naturales protegidas que en conjunto abarcan cerca del 38 por ciento de la superficie estatal, como parte de las acciones destinadas a preservar los ecosistemas y la biodiversidad de la entidad. Estas zonas cuentan con distintos niveles de protección, de acuerdo con su carácter federal, estatal o municipal, y están sujetas a programas de manejo que establecen las actividades que pueden realizarse en cada espacio. Entre ellas se encuentran Peña Colorada, el Parque Nacional El Cimatario, el Bordo Benito Juárez y El Tángano. La declaratoria de protección no implica que estos sitios permanezcan completamente restringidos para cualquier actividad, sino que su aprovechamiento debe realizarse bajo condiciones orientadas a conservar y fortalecer los ecosistemas. Los programas de manejo permiten establecer criterios para las actividades que pueden desarrollarse en estas áreas. Las áreas naturales protegidas representan además una herramienta para conservar la biodiversidad, proteger fuentes de agua y contribuir a reducir los efectos derivados del crecimiento urbano. Con 18 espacios bajo distintos esquemas de protección, Querétaro mantiene cerca de cuatro de cada 10 hectáreas de su territorio dentro de alguna categoría de conservación.
El texto original de este artículo de la Agencia Quadratín.